martes, 9 de febrero de 2021

¿OTRO AÑO EN BLANCO?



 

Martes, 9 de Febrero de 2021

 

Buenas de nuevo, camaradas.

Estamos en esa época del año, en la que de tratarse de uno normal, se me estarían disipando los excesos navideños, y me estaría comprometiendo a llegar marcando tableta en verano y en plena forma física para la AGC de turno. Esa época en la que uno intenta llevar a cabo todas esas promesas realizadas con el final de año anterior y se propone llevar una vida más sana y deportiva.

En mi caso, concretamente es ese tramo que va desde que me apunto al gimnasio a mediados de Enero y a mediados de Febrero llamo para que me den de baja, ya que no he ido ni una vez, y para  que engañarme, ni voy a hacerlo.

Cierto es, que este año, esos objetivos vuelven a quedar un tanto en el olvido, primero porque la AGC en el 2021 tiene menos futuro que un puesto de fruta en una peli de acción, y segundo, porque me temo que este año tampoco vendrán muchas guiris a catar salchichón galego y es tontería mazarse a abdominales para nada.

Además, son todo trabas para eso. Gimnasios cerrados; lo de ir a correr imposible, un tipo con mi volumen corporal y mi limitada capacidad pulmonar, correr con mascarilla, sería sinónimo de infarto al 80% de probabilidades. Y desde luego, me gustaría pasar a la historia de los Porcos, pero por haber ganado tres LB o por haber logrado el gol de la victoria en una apretada edición, o algo así, pero no por ser el primero al que le tienen que hacer un homenaje.

Y dices, pues vale, si no puedo hacer deporte, yo quiero, eh?, que conste... pero no me dejan Pues eso, si no puedo hacer deporte, pues nada al bar a mamarse....pues tampoco....bares cerrados.

Y aquí estoy yo, en casa, con una sed de campeonato, necesitando una cerveza urgente, pues voy y me acerco al súper que tengo aquí al lado y resulta que no tienen nasa, y coño, me entró una presión. Porque tengo miedo que pase el MAIN en ese momento, o peor, un lansquenete del odio de esos, que yo estoy convencido, todos los Porcos tenemos uno puesto por el MAIN, en vez de un ángel de la guarda, pues eso, que pasen y me vean pillando unas mahous y vayan a purgarme.

Por fortuna, me pude hacer con las cervezas, sin que creo nadie me viese y me fui corriendo a casa.

Allí encendí la tele y me puse a ver un programa de esos de gordos gordísimos, si, ya sé que soy un poco hijoputa, pero reconozco que me gusta ver a gente que está más gorda que yo, porque así aunque estoy sentado en el sofá con dos o tres cervezas en el bandullo, como si fuese una mesa camilla y no pueda ni mirarme los pies, aún así, me veo y me digo, ves tío!, no estás tan gordo!

Pues ahí estaba yo bebiéndome las cervezas tan ricamente, cuando resulta, (no me explico muy bien porqué, en estos programas, en las pausas de publicidad siempre salen anuncios de cosas para hacer deporte), resulta digo, que se  me encendió la bombilla,  y me dije, pues si no puedo salir de casa a hacer deporte, me traigo el deporte aquí, y me propuse comprarme una cinta de correr y una bici estática. Bici ya tuve una hace mucho tiempo, aunque creo que no la usé nunca y acabó siendo un útil perchero.

Así que abrí internet y noooooooo, no paré en ninguna página guarrilla. Fui directamente a ver cintas de correr. Primero busco consejos sobre que comprar y en que debo fijarme, la intensidad del uso que se le quiera dar, la velocidad que puede llegar a alcanzar, los grados de inclinación, la propia potencia del motor, la existencia de programación de entrenamientos y la propia composición y amortiguación del tapiz. Bueno no esperaba yo que esto fuese tan complicado.

Después me pongo a ver modelos. Joer. La primera que sale 2.049 eurazos. No, venga algo más barato, 1875....menos, que tampoco soy yo un pro de esto....1480€, 1260€, 1150€...... Coño, que yo esperaba gastar cerca de 150 euros como mucho.

Cambio de estrategia radical, me voy a milanuncios y a wallapop. Nada, todo carísimo, espera, aquí hay una, 250 euros, no tiene gran pinta, pero es lo único que me puede encajar. Veo la descripción detenidamente, uhmm, peso máximo 120 kilos, paso de arriesgar no vaya a ser que la lie.

Busco y busco pero no encuentro, trasteando trasteando, me salen imágenes de bellas señoritas en la pantalla....tendrá virus este ordenador? Bueno, pues creo que ahora si me voy a alguna página de mis favoritas, ya seguiré buscando otro día cosas de estas de hacer deporte.

Total, para que esforzarme, si vamos camino de otro año en blanco.

jueves, 21 de enero de 2021

MIS MEJORES DESEOS PARA ESTE AÑO

 

 


 

 Jueves 21 de Enero de 2021


Que tal compañeros, feliz año para todos.

Como cada año por estas fechas, una vez pasadas las fiestas navideñas, tocaría ponerse a trabajar duramente para bajar los 8 kilos ganados y para preparar la edición correspondiente de la AGCUP.

Pero como este año parece que va a seguir siendo tan o más, si cabe, especial que el anterior, me voy a dejar de momento los 8 kilos encima, porque prepararme para nada es tontería. Yo si no veo visos de que habrá nueva edición de la más grande de las competiciones ni me planteo ponerme a entrenar.

Y eso que en estas fiestas tan atípicas intenté cuidarme un poco aprovechando que con tantas restricciones he dejado de salir muchas veces, no ha habido cenas ni xuntanzas tradicionales, pero eso por otra parte ha sido peor, porque al quedarme en casa y con la ansiedad de no saber que nos deparará el futuro, me he dedicado a comer a manos llenas; polvorones, mantecados, turrón (blando, duro, de frutas, de chocolate....), bombones, mazapán, peladillas, hojaldres, roscones...todo bien regado de cerveza y vino para que se digiriese bien.

Quizás lo que peor he llevado de las restricciones, ha sido no hacer (bueno que si lo he hecho, pero ha sido diferente), hacer decía, el tradicional run amok cervecero de fin de año, para encontrarme con algunos compañeros porcos bravos y sobre todo con el MAIN, para que me bendijese de cara a este año 2021.

Como digo, si lo he hecho, pero no ha sido lo mismo. Normalmente, ese último día del año, me presento a las cinco en la alameda para correr, bien equipado con mis sauconny y toda aquella ropa que compre ya hace algún tiempo y que no he utilizado creo que más de seis veces. Los veteranos del blog quizás recuerden aquel momento. (Compra )

Mi táctica de carrera es siempre la misma, de salida me pongo bastante delante, al lado de alguna buenorra, yo le sonrío, estiro un poquito con mis mallitas insinuando el salchichón galego y saco pecho luciendo la camiseta Porcobrava, para que vea con quien tiene la suerte de compartir carrera. En cuanto salimos y  me sobrepasa a los 50 metros, pues voy fijándome e intentando seguir a todas las chicas guapas que me van pasando. Al mismo tiempo voy saludando y dejándome ver entre todas las espectadoras. Siempre procurando ir metiendo la barriga, para disimular lo máximo posible las lorzas.

Al final, después de casi una hora de carrera y de grabar imágenes, me voy a casa, y tras una buena y merecida ducha, ya salgo para ir a los lugares tradicionales y de culto del porcobravismo para acabar el año de la mejor forma.

Pero claro este año cambió todo, ya no había San Silvestre y además había que apurarse que a las seis pechaban todo. Así, que ya desde el mediodía me puse a visitar lugares donde podía encontrar a la porcobravada, pero la verdad, no vi a nadie, ni siquiera al MAIN, quizás debí adentrarme más allá de los límites del Lérez para poder recibir la bendición.

El caso es que cerveza tras cerveza, y tras cerveza y más cerveza, y de que me echarán del último bar casi peor que a George Bailey del bar de Martini, vi que aún eran las seis  y que ya estaba más tajado que un piojo.

A duras penas llegué a casa y como yo soy muy responsable y  cumplo las normas a rajatabla, y esa noche iba a estar solo, me dije que ya era hora de cenar y de meter algo en el estómago antes de que reventase. Así que me fui al sofá, puse la tele para ver algún clásico de estas fechas  y me cené los dos kebabs súper completos y súper guarros que me había pillado de camino.

Es posible que me quedase ligeramente traspuesto, porque cuando abrí un ojo ya había acabado la película y tenía un cacho de kebab todo esparramado por encima.

Por fortuna, aún faltaban quince minutos para las doce y llegaba a tiempo para ver a la Pedroche.

Como no tenía uvas, me pillé doce vasitos de chupito, que rellené a conciencia con una botella de Lagavulin, que tengo reservada para las grandes ocasiones.

Tras los cuartos, comenzaron las campanadas y con cada una de ellas, chupitazo, y un deseo para el 2021.

 

 

Dong

-          Que vuelvan los viajes a la vieja Inglaterra

Dong

-          Que llegue a ser delfín

Dong

-          Que podamos volver a acercarnos para chocar las cinco y/o abrazarme con el MAIN (en su defecto besar por donde pisa)

Dong

-          Que no vuelvan a acusarme de ser un vago en el EAM

Dong

-          Que algún día gane el L.B

Dong

-          Que vuelvan las pachangas  los partidos intersemanales

Dong

-          Que no me purguen

Dong

-          Que vuelvan los interminables Emains de los Lunes con un título de 200 palabras y un texto de 20

Dong

-          Que vuelvan las Dietas

Dong

-          Que vuelva a abrir el ocio nocturno para poder frotar el banano

 Dong

-          Que saquen los cierres perimetrales, a ver si no voy a poder ir a las Marcas Boniatas a pelotear al MAIN

Dong

-          Que a la Pedroche se le salga una teta

.

.

.

 

 

Hablando de eso, quise darle un homenaje a la Pedroche y su vestido, pero el último chupito me dejo ko y el banano ya no me respondía. Me comí los restos del kebab que tenía por encima y me quedé tirado en el sofá. Para cuando me desperté ya se había consumido medio día de este 2021



miércoles, 16 de diciembre de 2020

BOAS FESTAS


 


 

Miércoles 16 de Diciembre de 2020

 

Buenas compañeros.

 

Pues ya estamos en los últimos coletazos de este annus horribilis 2020.

Esta maldita pandemia  ha trastocado tantos y tantos planes en este año, que será complicado rehacerse. A nivel deportivo ha podido con muchísimos eventos desde los más insignificantes a pequeños eventos como la Eurocopa y los Juegos Olímpicos, pero jamás podré perdonarle al covid que nos hubiese dejado sin la mayor de las competiciones, la AngloGalician Cup.

Creo y confío en el MAIN, se, que el hará todo lo posible para reflotar la competición, pero está todo bastante complicado.

La mayoría de los Porcos estamos están todavía más gordos de lo habitual, el confinamiento, la incertidumbre de poder retomar la competición, la ausencia de pachangas de entre semana, han hecho que se abandonen, que ganen kilos a puñados y que estén prácticamente perdidos para La Causa.

Los que no están más gordos, están más viejos, o ambas cosas. Sus articulaciones ya apenas dan para preparar un partido de estas dimensiones.

Dicen los expertos, que aún estamos en el túnel, pero que cada día se ve la luz del final más cerca. No soy ya tan optimista con el tema este de las vacunas. Me temo que en España, nos pondrán la vacuna más barata y en este caso nos tocará la de Oxford. Pues vamos apañados si estos tipos son tan cantamañanas como sus vecinos de Sheffield, seguro que ni se presentan con las vacunas. No me fiaría yo mucho de los ingleses. De hecho ni ellos se la van a poner, que han elegido la yanki, eso ya da que pensar...

Yo tan solo confío en el protocolo del MAIN, lo que él diga y ordene será lo correcto. Cuando él diga, prepárense que tengo todo preparado para la XVII, vacunas, PCRs…pues comenzaré a intentar sacarme de encima este ligero sobrepeso de 35 kilos.

Si, reconozco que estoy muy negativo, pero con los bares cerrados (no se puede ir a tomarse las 5-6 pintas de rigor), con la prohibición de quedar con no convivientes (no se puede quedar con el MAIN, para hacerle la pelota), con el ocio nocturno cerrado (no se puede ir a la pesca de ningún peixe perdido, ni por supuesto ir a frotar el banano a ningún lado), pues que queda…..porno en casa y poco más. Si es que la soledad es muy mala, si yo no pienso en guarrear, si yo sólo pongo las noticias para ver si ya nos vacunan y todo mejora... y empiezan con las estadísticas, los cierres perimetrales, los casos que suben o bajan, en fin todo el chorromoco este, y de repente sale la Ayuso, y no se porqué... me tiene un puntito... y me pone el salchichón galego a tono y la imaginación se desborda y una cosa lleva a la otra.

Menos mal que mi kebab de confianza, aún trae comida a casa y me los sirve de tres en tres, sino esto iba a ser una lenta agonía.

Luego, desde el EAM, se me acusa de vagancia, procastinación y dejadez de funciones, al dejar de informar al resto del mundo como vive un Porco el día a día de esta pandemia. Pero como voy a tener ganas de escribir nada, sin viajes, sin Dietas, sin poder abrazar al MAIN...pues cómo digo con una importante depresión que me quita las ganas de todo, excepto de comer y de rascar el banano.

Sea como sea, os deseo unas atípicas fiestas a todos y que el año 2021 sea próspero y benigno y nos traiga la alegría de poder disputar, disfrutar y ganar una nueva AGC. Siempre y cuando se presenten estos, porque siendo puristas, este año les tocaba venir y con la excusita covid, otro año que zafan de la paliza de turno.

FELIZ 2021

 

viernes, 14 de agosto de 2020

ACTO DE CONTRICIÓN


Viernes, 14 de Agosto de 2020


- Lo siento mucho, me he equivocado y no volverá a ocurrir

No sabía más que decir

- Lo siento mucho, me he equivocado y no volverá a ocurrir.

Tenía la cabeza gacha, estaba muy avergonzado y el MAIN no dejaba de gritarme.
No me salían las palabras, solo podía balbucear y repetir una y otra vez lo mismo.

Esta escena trancurría en plenas marcas boniatas, hacía donde me había dirigido alegremente para saludar a nuestro MAIN, en su exilio, quiero decir... retiro estival.
Mi idea era ir a hacerle un poco la pelota y empaparme un poco de su gran sabiduría sobre los temas de actualidad y empaparme de paso también con unas buenas pintas de cerveza.
Así que me puse mi mascarilla molona de Ronnie Farras,la gorra del Liverpool que me pillé en Anfield, y me ajusté bien una camiseta porcobrava, y nunca mejor dicho lo de  ajustar, porque a pesar de ser una XL, apenas me llegaba a la altura del ombligo.

Y partí en busca de nuestro amado lider.

-Joder, chaval, pero a quien te has comido, bestia, pero en cuantas arrobas estás tú?- me dijo el MAIN como saludo-si de lejos, con los brazos en la cintura. parecías una estatua gigante de un botijo.
Siéntate tres mesas más lejos, sino, va a ser complicado guardar la distancia mínima.

Lo reconozco, me lo merezco, estoy echado a perder, bueno es cierto, siempre lo he estado, pero ahora es cosa mala. En el confinamiento fueron 15 kilos facilmente y después la cosa no ha ido mejor. La subida ha sido constante.
Tengo mis razones para haberme dejado ir así un poquito.
A ver... que incentivo tenía este extraño 2020.
Los ingleses se inventaron el virus para no venir este año, luego sabiendo que los Porcos somos valientes y no tememos a nada, hablaron con su primer ministro para que nos pongan una cuarentena por si les aparecíamos por allí, en fín que a nivel deportivo, la anglogalician tiene pinta que va para largo, antes de que se dispute una nueva edición. Y con este panorama, a ver quien se pone un poco en forma.

Por otra parte, este año desistí de ir de caza de parrús de turistas. Hay muy pocas a las que dar de probar el banano galego, y las pocas que hay, están muy cotizadas.
No compensa sacar tipito de chulo de playa, ni lustre al salchichón, y menos aún con la coña esta de las mascarillas
Es que el tema me retrotrae a tiempos pretéritos, cuando yo era el rey del cubata de tubo en las pistas de baile de última hora, donde ya se juntaba toda la pesca que no habían querido en otros mercados, y que te arrejuntabas a un pibón, que tu creías tal, hasta que al acabar la música se encendían las luces y veías el percal, un peixesapo en toda regla.
Entonces te quedaban dos opciones, o salir corriendo, o acabar la faena de la forma más digna posible, y yo como nunca he sido de correr...
Pero entonces yo era joven y omnívoro.
Ahora tengo una fama, una reputación, unas estrellas en el pecho, títulos europeos, un banano porcobravo... no me puedo arriesgar a estar a pico y pala y llevar una sorpresa cuando la presa se quite la mascarilla.
 

- Y que haces vistiendo esa camiseta- me inqurió el MAIN- que te van a confundir con un agujero negro. Y que vas dando una pésima imagen del chorromoco.

Llegado a este punto, debo decir, porque quizás a alguien se lo parezca, que en el Porcobravismo no existe la gordofobía. más que nada, porque sino cerca del ochenta por ciento del equipo sería expulsado.
Tan solo es la preocupación del MAIN, para que todos estemos listos y dispuestos para defender La Causa de un día para otro.

Nunca y a pesar de los muchos rumores que circulen y que señalen al porcobravismo unicamente, como blancos, heterosexuales y cerveceros, repito, nunca, se ha producido ningún comentario ni gesto racista dentro del grupo hacia otras personas por motivos de su peso, su religión, el color de su piel, su pensamiento político o su equipo de futbol.
El MAIN acoge a todos en su seno, por igual, como lo demuestra que con nosotros viajen personajes de distinta calaña; advenedizos, mastuerzos, gente con tatuajes hasta las orejas o incluso personas con acento del hemisferio sur.

- Y que pasa, que te has saltado un acto oficial, tan importante como la entrega de la copa, ya puedes tener una excusa buena, porque eso puede ser motivo de expulsión- continuó el MAIN.

Lo cierto es que no tenía excusa ninguna, tan solo, la gran pereza de levantarme de la cama. Mi cerebro rapidamente empezó a buscar en el archivo de excusas baratas; tenía dentista, tuve un escape de agua, era la boda de un amigo, me venía de visita un familiar lejano, me rompí una pierna, tenía que ir a correr.....no, aquí deje de buscar.
De todos modos, dijese lo que dijese no iba a engañar al MAIN, estoy seguro que el nos lee el pensamiento y sabe lo que pensamos., así que sólo pude balbucear

- Lo siento mucho, me he equivocado y no volverá a ocurrir.

No estaba siendo una visita a las marcas boniatas, tal y como me la había imaginado. Esperaba tener una charla amena con el Lider y algunos de los adláteres que le acompañaban, hacerle la pelota por el título despues de 30 años y ganar algunos puntitos en la carrera hacía el delfinato, pero en vez de eso me estaba poniendo fino.

EL, con lo campechano que ha sido siempre...

Además hacía mucho calor y estaba sudando más que Don Pinpon en una sauna.
Iba ya por la quinta pinta para no deshidratarme y el MAIN continuaba haciendo reproches por unas y otras cosas. Ya no sabía ni que me estaba contando, estaba medio mareado por el calor, la charla y la cerveza. Por un momento pensé en contestarle

- Porqué no te callas!!!!

pero en el último momento y sin saber de que hablábamos, dije

- Lo siento mucho, me he equivocado y no volvera a ocurrir.