Jueves, 25 de junio de 2026
No.
No estaba muerto, no estaba de parranda, no estaba purgado…
O si, quien sabe. Quizás me pasaba cómo al tipo ese del sexto sentido y yo sin enterarme.
Sucedió un día.
Después de la típica ronda por varias páginas de chicas alegres, me dispuse a entrar en mi modesto blog, para anunciar la confirmación de una nueva edición de la AGC y de mi disposición a ponerme de nuevo al servicio de La Causa, comenzar un estricto plan de entrenamiento… etc., etc.
Y ahí comenzó la pesadilla.
La contraseña que está introduciendo no es correcta, por favor inténtelo de nuevo.
Intento de nuevo.
No va.
Otra vez.
No va.
Insisto.
No va.
Desisto.
Algún fallo del sistema intuyo.
Reintento en un par de días.
Lo mismo.
Pruebo de varias formas.
No va.
Me desespero un poco, pero cómo las demás páginas me funcionan, me relajo con eso.
La situación se repite día tras día, intento tras intento.
No encuentro soluciones.
Se acerca la XIX y no puedo informar de mi absoluta dedicación a prepararla en condiciones.
Pienso si el E.A.M no tendrá un servicio técnico que arregle estas mierdas y de repente, se me ocurre la peregrina idea de molestar al MAIN.
Así que me tomé tres cervezas de penalti y tembloroso marco su número.
Pi,pi,pi,pi
Me sale una locución
Si desea ser un lansquenete del odio, pulse 1
Si desea convertirse en delfín, pulse 2
Si es usted una adorable huerfanita, pulse 3
Si quiere enrolarse en La Causa, pulse 4
Si quiere purgar a alguien, pulse 5
Para cualquier otra consulta, permanezca a la espera
Espero…suena el your never walk alone…
Diga, contesta finalmente y con voz firme el MAIN.
Buenos días Señor, lamento molestarle con mis historias, pero tengo un importante problema y no se me ocurre nadie más que Usted, para solucionarlo.
Le cuento todo lo sucedido
No hay problema, me dice, ahora estoy liado con el chorromoco de la XIX, pero búscame para la semana por las tabernas y abrevaderos del barrio y veré que puedo hacer.
Llegada la siguiente semana, acudí a buscar al MAIN.
Finalmente, lo encontré en uno de los habituales bares. Pagué un par de Nasas y tras contestar al MAIN las habituales preguntas, de porque estaba tan gordo y no estaba en forma para el partido, le expliqué de nuevo lo que me ocurría con mi blog.
Partiendo de la base, me contestó, que el problema sería que le pasara algo al MainBlog y no a cualquier otra medianía como es el caso, me imagino que estarías entrando en cosas raras y cómo los americanos ahora están con la piel muy fina de habrán bloqueado.
A ver que hago una llamada, si puedo arreglar algo.
Cogió su móvil y marco un número
Hola Donald, cómo va eso. Mira, ya se que estás muy ocupado esquivando balas y preparando la Furia épica esa, pero a ver si me puedes hablar con Google y me miras un problemilla que tiene uno de mis súbditos.
Si, bueno, ya sé que estás también con lo del mundial, que me vas a contar a mi de organizar campeonatos internacionales, que cada año tengo uno, pero hazme un hueco y mírame eso lo antes posible.
Venga, te envió una caja de Rede para allá.
Besos para Melania
Que lo va a ver y me comenta algo, me dice tras colgar, así que deja otra cerveza pagada y puedes ir en paz.
Bueno, voy a resumir, porque fue demasiado tiempo fuera de las redes.
Pasó el tiempo y no tuve noticias del MAIN. Yo seguía sin acceso a la página.
Ganamos, para sorpresa de nadie, la XIX de forma brillante.
No pude hacer la crónica.
Tampoco pude contarle a la audiencia el día que casi, casi, casi me empotro un buen tractor. Me la levantaron en el último momento.
No hubo mensaje navideño y deseo de nuevas victorias y gestas en la AGC
Pero, yo no quería molestar al MAIN, supuse que estas historias entre dirigentes llevan su tiempo y que no es algo sencillo de entender entre mortales ni porcos bravos de a pie
Quiso el azar y la casualidad, que cierto día, vagueando más allá del puente, comenzó a llover y me protegí en un tugurio.
En el televisor salían noticias de no se que operación de furia de los EEUU, no se de que, pero me sonaba de algo.
De repente y presidiendo un sequito de advenedizos, irrumpió en el local el MAIN.
Que alegría. Tras los saludos y halagos de rigor, me atreví a preguntarle.
Perdón MAIN, pero… ¿se sabe algo de lo mío?
Si claro, si ese mismo día, en cuanto te fuiste, me llamó Donald de vuelta y me explicó que ellos no estaban detrás de nada de eso. Que preguntase por otros lados. Pensé que ya te lo había dicho.
No, MAIN, sigo sin noticias y sin poder entrar y estoy muy preocupado, porque dentro de nada es ST MAIN day y no voy a poder loar como su figura se merece.
Bah, no te preocupes por eso, tu píllame unas cervezas y mientras ya veo si puedo arreglar algo de lo tuyo.
Cogió el móvil y marcó un número
Benjamin? ¿Qué tal? Vaya la que estás liando con el otro por la zona.
Mira tengo aquí un problemilla, a ver si podéis hacer un rastreo de esos de los vuestros y me lo arreglas.
No, no me vengas con cuentos de que estás muy liado bombardeando vecinos. Tu no sabrás lo que es tener problemas con los vecinos, hasta que vengas a Galicia y le muevas un marco a uno de ellos. Eso si es un lío de carallo.
Lo tuyo es vicio y ganas de discutir.
Venga mírame eso.
Te mando una caja de Orixinal para allá.
Hail.
Nada, que lo va a ver y me dice algo. Tu deja una cerveza pagada y puedes ir en paz.
Esa noche recibí un mensaje. Ponía.
“Me dice Bibi, que tampoco es cosa suya. Que pregunte a Vladimir.
Ya te diré algo y entrena para la XX”
No pude hacer la entrada del Main`s day
No pude comentar que los ingleses vuelven a Galicia para volver a perder.
Tampoco que grandes leyendas del futbol español están interesados en otro spin off y probar la furia Porca y Brava.
El MAIN me confirmó que tampoco habían sido los rusos.
Di por perdido el blog
Pensé en comenzar de nuevo con otro diferente pero la pereza me ganó.
Caí en otra depresión. Engordé de nuevo otros 10 kilos
Vencido por los hackers
Desolado
Hace dos días me senté frente al ordenador para mis videos relajantes.
Sin querer me apoye sobre la tecla bloq number.
Se encendió una luz
Una luz física, verde, en el teclado
Y otra en mi cabeza.
Entré en el blog y probe de nuevo a entrar con la contraseña.
Y….
funcionó

